Se paga por clics que ya llegaban gratis
La campaña compra términos donde el sitio ya aparece primero en orgánico. El informe de Google los cuenta como conversiones propias.
Somos una agencia de Google Ads para empresas que venden en Hispanoamérica. Llevamos campañas de búsqueda, Shopping, Performance Max y remarketing. Las medimos por contactos y ventas, y siempre al lado de lo que ya trae el orgánico. Trabajamos como consultores de Google Ads dentro de tu cuenta, que siempre está a tu nombre.
Ninguno aparece en el informe mensual de la plataforma. Para verlos hay que cruzar la cuenta con Search Console y con el CRM.
La campaña compra términos donde el sitio ya aparece primero en orgánico. El informe de Google los cuenta como conversiones propias.
Se optimiza hacia una visita a la página de gracias o un clic en WhatsApp, y el algoritmo aprende a traer eso, no clientes.
Los mismos anuncios y la misma puja en México que en Chile, aunque el costo por clic y la competencia no se parezcan.
Al cambiar de proveedor se pierde el historial.
Quien trabaja tu cuenta es un experto en Google Ads que tiene a la vista, además de la plataforma, Search Console y el CRM. Arrancamos por la medición y la estructura de campañas; la puja se ajusta después.
En Google Ads para empresas que venden en varios países, separamos las campañas por país cuando la demanda y el costo por clic lo justifican. Eso permite mover presupuesto de un mercado a otro según lo que rinda cada uno. Que el mismo servicio se busca con palabras distintas en cada país se ve, por ejemplo, en las páginas de México y Chile.
Como agencia de Google Shopping, en una tienda online empezamos por el feed de productos en Merchant Center, que es de donde salen el título, la imagen, el precio y la disponibilidad de cada anuncio. Si el feed está mal armado, los productos salen en búsquedas que no les corresponden, y eso no se corrige subiendo la puja.
Performance Max rinde bien en algunos catálogos, aunque muestra poco sobre en qué búsquedas aparece. La usamos con exclusiones de marca y mirando qué parte del resultado habría llegado igual por orgánico. El remarketing en Google Ads (anuncios para quien ya visitó el sitio) tiene que justificar su costo por contacto como cualquier otra campaña.
Antes de tocar pujas definimos contigo qué cuenta como contacto o venta y, si hay CRM, lo conectamos. Solo entonces dejamos que la plataforma optimice.
Bajamos el informe de términos de búsqueda y lo comparamos con las consultas de Search Console. Los términos de marca suelen ser los primeros que se discuten.
Cada mes, costo por contacto y por venta, abierto por país y por campaña. Los números salen del mismo lugar que mira tu equipo comercial.
Hacemos SEO desde 2003 y la pauta la sumamos después. Por eso, cuando abrimos una cuenta de Google Ads, lo primero que queremos saber es qué parte de esas búsquedas ya trae el orgánico. No es una postura contra la publicidad. Hay términos donde pagar tiene todo el sentido y otros donde se compra un clic que iba a llegar igual, y para separarlos hay que tener las dos fuentes abiertas a la vez.
En tiendas online, el feed de Shopping lo escribimos como escribiríamos una ficha de producto para posicionar, con las palabras que usa quien compra y no con el código interno del catálogo. Esa costumbre viene de hacer SEO en catálogos grandes, como el de Walmart México. Al especialista que lleva tu cuenta lo elegimos según el rubro y los países, y antes de empezar te pasamos su nombre por escrito.
Miramos qué se mide hoy, qué términos se compran y cuánto se pisa con el orgánico.
Las conversiones pasan a ser contactos o ventas reales.
Campañas por mercado y por intención, con presupuestos y exclusiones definidos.
Más inversión donde el costo por contacto baja y menos donde no mejora.
Es la plataforma de publicidad de Google. Con ella una empresa puede mostrar anuncios en los resultados de búsqueda, en Google Shopping, en YouTube y en sitios de la red de display, y pagar según los clics o las impresiones que reciben. La publicidad en Google Ads sirve sobre todo para aparecer ante quien ya está buscando lo que vendes, desde el día en que se activa la campaña y solo en los países que elijas.
Abrir la cuenta es gratis; lo que se paga es la publicidad. Cada vez que alguien hace una búsqueda, Google resuelve una subasta entre los anunciantes que pujan por ese término, y en las campañas de búsqueda se cobra cuando la persona hace clic en el anuncio. El presupuesto diario lo fija el anunciante y se puede cambiar o pausar cuando quiera.
El costo por clic varía mucho entre países y sectores. Usar Google Ads en México no cuesta lo mismo que en España, y dentro de cada país depende de cuántos anunciantes compiten por la misma búsqueda. Si trabajas con una agencia, su honorario se paga aparte y no pasa por la cuenta de Google.
Al contratar una agencia de publicidad en Google hay que separar dos cifras que muchas propuestas mezclan: lo que cobra la agencia por gestionar y lo que se invierte en Google. Lo primero depende sobre todo de cuántas campañas y cuántos países hay que llevar. Con una llamada corta ya podemos darte un rango para tu caso.
Sí. La cuenta de Google Ads, la facturación y el historial son tuyos desde el primer día. Para trabajar te pedimos un usuario de administrador; si algún día dejamos de trabajar juntos, lo das de baja y la cuenta queda como estaba, con todo su historial.
Es lo primero que revisamos. Cruzamos los términos de la campaña con los de Search Console y, cuando pagar por un clic no suma contactos respecto de lo que ya trae el orgánico, lo sacamos de la campaña o bajamos la puja.
Las primeras semanas se van en ordenar la medición y en probar anuncios y términos. Cuánto tarda en haber datos suficientes para mover presupuesto depende del volumen de la cuenta; en la propuesta damos una estimación para tu caso.
Nos alcanza con acceso de lectura a Google Ads y a Search Console para ver dónde se va inversión sin retorno y qué ajustaríamos primero.
No tocamos nada de la cuenta durante el diagnóstico.
Qué ajustaríamos y en qué orden, con el alcance de la gestión.