Los AI Overviews son los resúmenes generados con IA que Google muestra arriba de los resultados en muchas búsquedas, con enlaces a las páginas que usó para armar la respuesta. En su documentación en español Google los llama “vistas creadas con IA”, aunque en el trabajo diario casi todos seguimos usando el nombre en inglés.
No es un experimento de laboratorio. En la presentación de resultados del segundo trimestre de 2025, Sundar Pichai dijo que los AI Overviews ya tenían más de 2.000 millones de usuarios por mes en más de 200 países y territorios y 40 idiomas. Cuando armé el calendario de temas de este blog revisé cuatro búsquedas en España y México, y en las cuatro la respuesta de IA estaba arriba de todo, antes del primer resultado orgánico. Y la presencia sigue creciendo: según el panel de Comscore, las búsquedas de Google en computadora que mostraban un AI Overview pasaron de 25,8% en julio de 2025 a 39,4% en junio de 2026.

Lo que me interesa contar acá no es la definición, que ya está en cualquier lado. Es qué dice Google sobre cómo elige las fuentes, qué muestran los datos de clics cuando se miden en serio y qué haría yo para saber si una marca aparece o no, porque esa última parte es la que casi nadie resuelve bien.
Lo que dice Google sobre cómo arma la respuesta
La fuente más directa es la documentación de Search Central sobre funciones de IA, y tiene tres ideas que conviene leer con calma.
La primera es técnica y explica bastante. Según Google, tanto los AI Overviews como AI Mode pueden usar una técnica que llaman “query fan-out”: en lugar de responder con lo que aparece para la búsqueda original, el sistema lanza varias búsquedas relacionadas sobre subtemas y arma la respuesta con lo que encuentra en todas. Por eso los enlaces que aparecen en el resumen muchas veces no coinciden con los diez resultados clásicos, y por eso una página que no está primera para la búsqueda principal puede terminar citada igual, porque respondía bien una de esas preguntas laterales.
La segunda idea es que el resumen no aparece siempre. Google dice que se muestra cuando sus sistemas consideran que suma algo a la búsqueda clásica, y que en muchas consultas no se activa. Esto importa más de lo que parece, porque un análisis que mezcla búsquedas con y sin resumen termina sacando conclusiones sobre todo el tráfico que solo valen para una parte.
La tercera es la que más discusión genera en el mercado. La documentación dice que no hay requisitos adicionales para aparecer en AI Overviews, que no hace falta ninguna optimización especial y que tampoco se necesitan archivos nuevos para IA, marcado especial ni datos estructurados específicos. Lo que pide es lo de siempre: que la página esté indexada, que pueda mostrarse con un fragmento en la búsqueda común y que cumpla los requisitos técnicos básicos. Y aclara algo que cualquiera que haya trabajado con Google conoce bien: cumplir con todo eso no garantiza que la página se rastree, se indexe o se muestre.
Hay un detalle más que conviene tener presente cuando un cliente pregunta por AI Mode. La misma documentación aclara que AI Mode y los AI Overviews pueden usar modelos y técnicas distintas, y que por eso los enlaces que muestran varían. Aparecer citado en uno no asegura aparecer en el otro, y medir solo uno de los dos da una foto incompleta.
Leído junto, el mensaje es bastante claro. Para Google no existe un SEO aparte para los AI Overviews. Existe el SEO de siempre, más un sistema que busca respuestas a preguntas que el usuario ni siquiera escribió.
Qué pasa con los clics
Acá conviene separar lo que se midió de lo que se afirma.
El estudio que más uso es el de Seer Interactive. Analizaron 3.119 búsquedas informativas de 42 empresas clientes, con datos de Search Console y de Google Ads, entre junio de 2024 y septiembre de 2025. En las búsquedas que mostraban un AI Overview, la tasa de clics orgánica pasó de 1,76% a 0,61%. En las que no lo mostraban también bajó, de 2,74% a 1,62%. O sea que cayó todo, pero donde hay resumen la caída fue mucho más fuerte. Y no fue solo el orgánico: en esas mismas búsquedas con resumen, la tasa de clics de los anuncios pasó de 19,7% en junio de 2024 a 6,34% en septiembre de 2025, un dato que conviene tener a mano cuando el cliente también invierte en Google Ads.

El dato que más me sirve en una conversación con un cliente es otro. En el tercer trimestre de 2025, cuando la marca aparecía citada dentro del resumen, la tasa de clics orgánica promedió 0,70%; cuando no estaba citada, 0,52%. Los propios autores advierten que es una correlación y no una causa, y tienen razón, porque una marca fuerte tiene más chances de ser citada y también más chances de recibir clics por ser quien es. Aun así, si la búsqueda ya tiene resumen, estar adentro es claramente mejor que estar afuera.
Google cuenta otra historia. En un post de agosto de 2025, Liz Reid, que dirige la búsqueda, escribió que el volumen total de clics orgánicos se mantiene “relativamente estable” respecto del año anterior y que los clics son de mejor calidad, entendiendo por eso los clics en los que el usuario no vuelve enseguida a los resultados. El problema es que el post no publica números, períodos ni metodología, así que no hay forma de verificarlo desde afuera. La misma idea aparece en la documentación para desarrolladores, que habla de clics “de mayor calidad” sin ninguna cifra.
Yo no descarto lo que dice Google, porque puede ser cierto en el agregado y falso para un sitio en particular a la vez. Pero a un directorio no le puedo llevar una afirmación sin datos, y sí le puedo llevar un estudio con muestra, período y método publicados. Por eso trabajo con la hipótesis de que, en búsquedas informativas, el resumen le quita clics al resultado orgánico, y que lo que hay que pelear es la cita.
Qué haría para que una página aparezca citada
No tengo una receta secreta y desconfío de quien diga tenerla. Lo que sí tengo es un orden.
Lo primero es revisar que nada técnico impida la entrada. Parece obvio, pero un sitio que bloquea a Googlebot en el robots.txt, o que tiene una etiqueta nosnippet puesta por error en una plantilla, queda fuera del resumen aunque el contenido sea excelente, porque Google exige que la página sea elegible para mostrarse con un fragmento. Lo mismo pasa con un max-snippet muy restrictivo. Son controles que existen para limitar lo que Google muestra de tu sitio, y a veces alguien los activa sin medir el efecto.
Con Google-Extended conviene no confundirse. Es el token que se usa en el robots.txt para que el contenido no se use en el entrenamiento de Gemini. La documentación de rastreadores de Google dice que no afecta la inclusión del sitio en la búsqueda ni es una señal de ranking. Quien lo bloquea para proteger su contenido del entrenamiento no se está sacando de Google por eso. Lo que esa documentación no aclara es su relación puntual con los AI Overviews, así que tampoco lo vendería como una forma de salir del resumen.
Después pienso en las preguntas laterales. Si el sistema arma la respuesta con varias búsquedas relacionadas, la página que quiero que se cite tiene que contestar no solo la pregunta principal, sino también las dos o tres que alguien haría a continuación. En un sitio de servicios eso suele ser el costo, los plazos, las diferencias con la alternativa y para quién no sirve. Si una página de servicio esquiva esas preguntas porque son incómodas, pierde la cita frente a un blog que las responde sin vueltas.
Y está la forma en que se escribe la respuesta. Un párrafo que dice el dato al principio, con la fuente y sin rodeos, es más fácil de usar para cualquier sistema que un texto que llega al punto después de cuatro párrafos de contexto. No hace falta escribir para máquinas. Hace falta dejar de esconder lo que el lector vino a buscar.
Cómo saber si tu sitio aparece
Esta es la parte que más se descuida, y la entiendo, porque Google no la hace fácil.
La documentación lo dice sin rodeos: las visitas que llegan desde las funciones de IA se cuentan junto con el resto del tráfico en el informe de rendimiento de Search Console, dentro del tipo de búsqueda “Web”. No hay un filtro que las separe. En GA4 pasa algo parecido, porque ese clic llega como cualquier otra visita orgánica de Google. Con las herramientas gratuitas de Google no se puede saber cuántas visitas te trajo el resumen.
Lo que hago es armar una medición propia, que no es complicada pero exige disciplina. Elijo un set fijo de búsquedas, entre treinta y cincuenta, escritas como las escribiría el cliente del cliente, y lo reviso cada mes en cada país que importa, siempre con el mismo criterio. Para cada búsqueda anoto si aparece el resumen y si la marca está citada. Cuando no lo está, guardo qué sitios aparecen en su lugar, que suele ser el dato más útil de todo el ejercicio. La primera medición queda congelada con su fecha, aunque el resultado sea malo, porque contra esa foto se compara todo lo que viene después.
Después cruzo eso con Search Console. Si una búsqueda empieza a mostrar resumen y en el mismo período las impresiones de esa página se mantienen pero los clics caen, tengo una explicación posible que puedo mostrar con datos, y no una sensación. Si además la marca aparece citada, vale la pena mirar si los clics se recuperan en los meses siguientes, con la cautela de que esa relación no prueba nada por sí sola.
Para eso existen herramientas de seguimiento pagas que automatizan parte del trabajo. Pueden ser útiles, pero ninguna reemplaza la decisión más importante, que es elegir bien las búsquedas. Un set armado con las palabras que usa el equipo de marketing y no con las que usa el comprador mide algo que no le importa a nadie.
Lo que yo no compraría
Con los AI Overviews pasa lo mismo que con cualquier novedad de Google: aparece gente vendiendo soluciones antes de que el problema esté bien entendido.
No pagaría por un paquete que prometa “aparecer en AI Overviews”. Google dice que no hay una optimización especial, y además nadie controla qué fuentes elige el sistema en cada consulta. Tampoco agregaría archivos o marcados nuevos pensados para la IA de Google, porque la propia documentación aclara que no son necesarios. Y no publicaría cientos de páginas de preguntas generadas en serie para “cubrir” todas las búsquedas laterales, porque ese tipo de contenido a escala es exactamente lo que las políticas de spam de Google persiguen, y el riesgo es para todo el dominio.
Lo que sí financiaría, si tuviera que elegir dónde poner el presupuesto, es la medición. Saber en qué búsquedas aparece el resumen y a quién cita cuando no te cita a ti es lo único que permite tomar decisiones después. El resto viene de ahí. Es el mismo enfoque que explico en el artículo sobre qué es GEO y qué cambia frente al SEO, y el que usamos en el servicio de GEO de SEOlatam cuando un cliente quiere entender qué está pasando con sus búsquedas.
Los AI Overviews no cambian lo que Google quiere de un sitio. Cambian lo que cuesta no saber si apareces.